SEXTO DÍA DE COLE

El cuarto y quinto día en el cole no los cuento porque aunque los niños no han tenido exámenes han transcurrido igual que los otros. Ellos haciendo fichas y yo corrigiendo y luego haciendo dibujos y pintando. Sin embargo, el sexto día sí es para contarlo ya que les di mi primera clase y no es por echarme flores, pero no se me dio nada mal. Conseguí hacerles la clase entretenida y a la vez que lo entendieran, aunque debo reconocer que en algún momento se me desmadraron un poco y empezaron a chillar, pero bueno es normal, aún son peques.

También este día me dediqué a solucionar conflictos de patio: que si fulanito no quiere jugar conmigo, que menganito no me deja ser portero (y no tenían pelota), etc. pero lo peor fue cuando me vino un pobre crio llenito de sangre porque se había caído, claro yo no sabía qué hacer asique me fui con él y otra profesora me lo explicó. La verdad es que me dio muchísima penita porque el pobre lloraba desconsoladamente y decía que le dolía, pero bueno, al final se logró tranquilizar y se le pasó. Asique tuve un día entretenido.

¿POR QUÉ JUNTO A MI?

Hace unos años descubrí de mi misma una cosa: no me gusta que se sienten conmigo en el autobús gente que no conozco de nada. Bien, a esa conclusión creo que hemos llegado más de uno, pero es que a mí de verdad que me supera. A ver, yo comprendo que si el único sitio que hay libre sea el de mi lado pues alguien se siente, puedo entender que aunque haya varios sitios libres se sienten conmigo dado que siempre voy a mi rollo (siempre estoy leyendo), pero LECHE (por no decir otra cosa) ¿por qué si en el autobús hay 5 sitios ocupados y el resto libre se tienen que sentar conmigo?

Bueno, pues esto había dejado de pasarme hasta que hace dos semanas ha empezado a sentárseme en el asiento de al lado una mujer. A mí me pone de los nervios, la verdad es que la mujer no hace nada, pero se sienta y entre que saca cosas del bolso, el móvil, etc no me deja tranquila, vamos que hasta  he pensado en decirla cuando se siente conmigo que me deje salir para sentarme en otro asiento delante de sus narices porque con como la miro y lo que me quejo la tía sabe que no me gusta que se siente.

A ver, repito si hay ocho sitios libres y uno es a mi lado, aunque me pueda molestar me aguanto y soy algo comprensiva, pero lo de esta mujer me supera. Mañana mismo me voy a sentar en el asiento de fuera a ver si también quiere ponerse y como se quiera sentar junto a mí, prometo que me cambio!!

TERCER DÍA DE COLE

El tercer día, a primera hora tuvieron examen de lengua. Como hay niños más rápidos que otros según iban terminando se les daba tres fichas de ejercicios de lengua para que las hicieran. Mientras la tutora y yo corregíamos los exámenes. A los alumnos  les gusta hacer controles porque entre otras cosas, dependiendo la calificación  que saquen se les deja coger un determinado número de galletas.

A segunda hora vinieron a contarles unas cosas sobre el espacio, la verdad que es que casi todo lo que les contaron ellos lo habían estado viendo el lunes y el martes como preparación al taller. La actividad no fue gran cosa, la verdad es que era bastante cutre, pero a los niños no les disgustó. Después del recreo, a tercera hora, tuvieron gimnasia así que yo seguí corrigiendo mientras la tutora preparaba el material de la clase siguiente y la próxima excursión.

Después de comer, terminaron sus fichas y siguieron haciendo las actividades de plástica.

Al final del día, cada uno se coloca una pegatina según haya o no conseguido su objetivo y se les premia si a lo largo del día se han portado correctamente.

SEGUNDO DÍA DE COLE

Cuando llegué ocurrió lo mismo que el primero, lo mismo que ocurre cuando se les recoge del recreo o de la hora de comedor, que al llegar se me agarran por donde pueden 5 ó 6 niñas.

                A primera hora tenían religión por lo que algunos se fueron y nos quedamos en clase la tutora, seis niños y yo. Parte de esa hora la dediqué a leer con ellos y a evaluar a los que tiene como objetivo mejorar en la lectura (que puede ser porque lean muy deprisa). Después de leer con ellos un ratito se pusieron a jugar o a terminar sus tareas de plástica; mientras ellos jugaban, yo colocaba los exámenes y los grapaba. A segunda hora, después de religión, cuando llegaron todos y se sentaron en sus sitios, la tutora y yo les fuimos repartiendo el control de Matemáticas. En él había unas sumas y restas y todos preguntaban los mismo: “son con llevadas” y es que resulta que si lo son en su cabeza debe saltar un mecanismo que diga “CUIDADO!”, “HORROR!” o algo así. Esta vez corregí yo parte de los exámenes y me di cuenta de que algunos no tienen muy claro los concepto de unidad y decena, por lo que me toca a mi explicárselos otro día- ¡lo cual me parece fenomenal! Según iban terminando el control les daba cuatro fichas de matemáticas para que las hicieran, que iba corrigiendo según terminaba  a la vez que les explicábamos ejercicios del examen a unos y ejercicios de las fichas a otros.

                A tercera hora  seguían haciendo las fichas y al terminarlas se iban a las mesas para terminar de colorear lo que no les había dado tiempo el día anterior. A cuarta hora, la tutora les explicó cosas sobre los planetas – el color, el tamaño- y terminaron de hacer una manualidad y empezaron otra.

PRIMER DÍA DE COLE

                Nada más llegar al patio, donde los niños esperan en fila a que lleguen sus profesores para subir todos juntos a clase, se me echaron encima unas cinco niñas gritando mi nombre. Me sorprendió de que de una semana para otra se acordaran de mi nombre, pero así fue. Y así, llevando dos niñas agarradas de una mano, una de la otra y dos por detrás fue como empezó mi primer día en el cole. Hay que decir que son niños de 6-7 años por lo que en su mayoría cogen cariño muy rápido.

                Cuando subimos a clase los niños tenía educación física o gimnasia –como ellos la llaman- así que durante esa hora mi tutora me presentó a un gran número de personal del colegio (docente y no docente) y me contó cómo funcionaba la clase, su método de cambio de conducta a base de pegatinas de colores y de tarjetas diarias, los deberes y la organización de las hojas de deberes y fichas de los alumnos, cómo funcionaba la fotocopiadora, etc. Tras esto, me dio las carpetas que los alumnos llevaron a clase con los ejercicios para que los corrigiese y eso hice. A segunda hora, los niños tenía control de Cono y yo seguí corrigiendo deberes –mal, regular, bien o muy bien (pegatina de estrellita). Aquí observé que ya desde pequeños desarrollan la capacidad para copiar del de al lado. Cuando ellos terminaban de hacer el examen realizaban 4 fichas con ejercicios que al terminar me entregaban a mí para que los corrigiera.

                A tercera hora, después del recreo (el cual me tocó vigilar junto a mi tutora) tuvieron inglés por lo que seguí corrigiendo más ejercicios.  La cuarta hora se dividó en dospartes, en la primera la tutora les eneñó un libro del espacio y les estuvo explicando cosas porque el miercoles ibn a tener un taller sobre el espacio; y en la segunda parte hicieron plástica y yo me dediqué a leer con algunos que necesitan mejorar la lectura y ha evaluarles (mediante un sistema de pegatinas de colores)

                En definitiva se puede decir que mi primer día lo pasé corrigiendo.

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