El cuarto y quinto día en el cole no los cuento porque aunque los niños no han tenido exámenes han transcurrido igual que los otros. Ellos haciendo fichas y yo corrigiendo y luego haciendo dibujos y pintando. Sin embargo, el sexto día sí es para contarlo ya que les di mi primera clase y no es por echarme flores, pero no se me dio nada mal. Conseguí hacerles la clase entretenida y a la vez que lo entendieran, aunque debo reconocer que en algún momento se me desmadraron un poco y empezaron a chillar, pero bueno es normal, aún son peques.
También este día me dediqué a solucionar conflictos de patio: que si fulanito no quiere jugar conmigo, que menganito no me deja ser portero (y no tenían pelota), etc. pero lo peor fue cuando me vino un pobre crio llenito de sangre porque se había caído, claro yo no sabía qué hacer asique me fui con él y otra profesora me lo explicó. La verdad es que me dio muchísima penita porque el pobre lloraba desconsoladamente y decía que le dolía, pero bueno, al final se logró tranquilizar y se le pasó. Asique tuve un día entretenido.